El viernes 13 de enero en Mullumbimby – Australia, el filántropo, millonario, inversionista y escéptico Dick Smith ofreció donar $200 mil dólares australianos al grupo Byron New Energy Charitable Trust, fundado por Sol Millin (quien intenta comprar los derechos del E-Cat en Australia), si podían demostrar que la fusión fría es real.
Un grupo de 100 personas se reunió en el Ex – Services Club de Mullumbimby esperando a reunirse vía Skype con Andrea Rossi, el inventor del E-Cat, dispositivo que genera energía en base a una reacción LENR (Low Energy Nuclear Reaction) de Níquel, Hidrógeno y otros elementos.
El momento de la reunión llegó y pese a la expectativa de toda la gente, nunca hubo comunicación, el teléfono nunca sonó…
Millin indicó: “Yo pensé que era mejor si el Dr. Rossi nos llamaba. El es un hombre muy importante y muy ocupado y no quería hacerle esperar”. Al parecer Andrea Rossi también esperaba la llamada que nunca se dio.
Smith por su lado envió al científico Aeroespacial Ian Bryce, quien luego de su visita afirmó: “Mi observación fue que es muy pronto para hablar de invertir. Tengo serias preocupaciones sobre la credibilidad de la inversión y la falta de una teoría científica que la respalde.”
El dictamen final de Smith fue: “Yo dije: denme algo de evidencia y yo pondré algo de dinero, pero ellos no pudieron siquiera organizar la coordinación para una conexión vía Skype. Todo el asunto es muy sospechoso. No me quita el aliento. Yo conservaré mis $200.000 en el banco.”
Para concluir con esta historia, esta semana Smith luego de haber declarado que conservaría el dinero, se encontró atónito, ¿la razón? Sol Millin le envió una carta legal en la que amenaza con demandarle por $100 millones de dólares si no da los $200.000.
¿El final perfecto para esta situación no les parece?
Una historia inverosímil y que se puede unir a miles de historias parecidas en las que una persona X quiere sacar provecho de una situación, que aparentemente en un futuro próximo será una oportunidad económica dantesca, es una pena que el dinero provoque que las personas pierdan su visión ética de las cosas.
En defensa de Rossi, lo único que puedo indicar es que en todo este tiempo el nunca pidió un centavo a nadie para sacar su invento a flote y rechazó muchas ofertas de ayuda económica y física. Todo lo que consiguió fue con su propio esfuerzo y recursos.
Es un tema muy conocido para quienes seguimos esta historia desde sus inicios y en lo personal es lo que me ha ayudado a creer que el invento de Rossi es verdadero, ya que nunca ha pedido ninguna ayuda económica, ni ha intentado recaudar dinero.
Es una pena que gente como Millin, que por su ambición personal, le reste credibilidad a un proyecto como el del E-Cat. “Paciencia y prudencia” es lo único que nos queda, no permitan que gente como Millin intente engañarles.
Articulo original en The Australian.
Tus opiniones y comentarios son muy importantes, me gustaría mucho saber qué piensas.
¿Qué te parece? Deje su comentario aquí ...